Dos recientes sentencias del Tribunal de Apelación de París han reabierto el debate sobre la licitud del acceso a las direcciones IP de los usuarios de las redes peer-to-peer (P2P) sin contar con autorización previa de la CNIL (Comisión Nacional de Informática y Libertades de Francia), la autoridad de protección de datos de este país, ya que no las considera datos de carácter personal y, por tanto, los titulares de los derechos de autor o sus representantes pueden acceder a ellas y utilizarlas posteriormente para que condenen a los usuarios por disposición ilegal de ficheros.